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🎭 El Guión de Robert McKee Aplicado a la Impro: Construyendo Historias con Sentido.

  • Foto del escritor: Franco Maestrini
    Franco Maestrini
  • 27 feb 2025
  • 4 min de lectura

Actualizado: 19 may


El Guión de Robert McKee

En la improvisación teatral, no tenemos un guión escrito, pero sí podemos aprender a estructurar historias de manera efectiva. El Guión, de Robert McKee, es un referente en el mundo del cine y la narrativa, y aunque está pensado para guionistas, sus enseñanzas son oro puro para los improvisadores.

La impro no solo trata de ser espontáneo, sino de crear escenas con profundidad, tensión y transformación. Y ahí es donde McKee nos da herramientas clave.


"El público no busca información, busca emoción."


📖 ¿Qué nos enseña McKee para la Impro?


🔹 Estructura, pero sin rigidez: McKee propone la famosa estructura en tres actos, pero en la impro, en lugar de escribirla, la descubrimos en vivo. Debemos aprender a identificar los momentos clave de la historia mientras jugamos.


🔹 El Conflicto es el Motor de la Escena: Si todo en una escena fluye sin obstáculos, el público pierde interés. Cada historia necesita un conflicto que ponga en juego los deseos del protagonista. Ojo con meter conflicto tras conflicto, y conflictos que no surjan de la historia, tengamos en cuenta los detonantes.


🔹 El Cambio es Vital: Un buen improvisador no puede quedarse en la comodidad. Si el personaje no evoluciona, la escena se estanca. Debemos buscar momentos donde la situación dé un giro inesperado y la historia avance. Piensa en el cambio más fácil, no te compliques la vida.


🔹 Las Reglas del Giro Argumental: McKee habla de los "puntos de giro", esos momentos en los que la historia cambia de dirección. En impro, podemos entrenarnos

en detectar cuándo es el momento perfecto para un giro que sorprenda sin ser gratuito, vuelvo a repetir ;).


🔹 Subtexto y Profundidad: En impro, a veces decimos más con lo que callamos que con lo que hablamos. Un silencio bien colocado o una mirada pueden ser más poderosos que un chiste rápido (ojo). Buscamos emoción.


Antes del conflicto: conocer la rutina - mundo cotidiano del personaje

En improvisación teatral muchas veces pasa algo muy habitual: empieza una escena y, a los diez segundos, alguien ya metió una bomba, una separación, una muerte, una persecución, una herencia, un alien o todo junto. Y sí, puede ser divertido… pero también puede dejarnos sin algo fundamental: conocer al personaje antes de que su mundo se rompa.


Robert McKee habla de que una historia suele comenzar con una vida en cierto equilibrio. No significa que esa vida sea perfecta, feliz o maravillosa. Significa que el personaje tiene una forma conocida de vivir: una rutina, unos vínculos, una profesión, unas costumbres, unos pequeños hábitos y una manera de estar en el mundo.

En impro, antes de correr hacia el conflicto, podemos entrenar algo muy poderoso: habitar el día a día del personaje.


¿A qué se dedica?¿Qué hace cada mañana?¿Con quién se junta?¿Qué hobby tiene?¿Qué evita?¿Qué repite siempre?¿Qué le da seguridad?¿Qué parte de su vida parece normal, pero esconde una necesidad, un deseo?


Porque muchas veces el deseo del personaje no aparece de golpe. Aparece cuando lo vemos vivir.


Un personaje que todos los días abre su panadería a las seis de la mañana quizá no “quiere vender pan”. Tal vez quiere que su hijo vuelva a trabajar con él.Una mujer que entrena sola cada noche quizá no “quiere hacer deporte”. Tal vez quiere demostrar que todavía puede competir.Un profesor que corrige exámenes en silencio quizá no “quiere terminar su trabajo”. Tal vez quiere sentirse necesario.

La rutina es la puerta de entrada al deseo.


No romper demasiado rápido

Como improvisadores, tenemos la tentación de pensar que una escena necesita conflicto inmediato para ser interesante. Pero si rompemos la rutina demasiado pronto, el público todavía no sabe qué se está perdiendo.

Si no sabemos cómo vive el personaje, no entendemos qué significa que algo cambie.

Por eso, antes del acontecimiento, conviene extender un poco el mundo cotidiano:

✅ Ver cómo trabaja.

✅ Ver cómo se relaciona.

✅ Ver qué repite.

✅ Ver qué le importa.

✅ Ver qué pequeña contradicción aparece en su día a día.

✅ Ver qué deseo empieza a asomar sin decirlo directamente.

Ahí la impro gana profundidad. No estamos inventando problemas desde afuera. Estamos dejando que la escena nos muestre qué necesita ese personaje.


La rutina-mundo cotidiano como mapa para la historia

La rutina no es relleno. La rutina es información viva.

Nos muestra el carácter del personaje, su forma de decidir, sus vínculos y sus límites. Y cuando después aparezca el acontecimiento que rompa ese equilibrio, la escena tendrá más fuerza porque ya sabremos qué está en juego.

McKee plantea que el incidente incitador altera el equilibrio de la vida del protagonista y despierta un deseo: algo que el personaje cree necesitar para recuperar o transformar ese equilibrio.

En clase, esto se puede traducir así:

Primero conocemos el mundo del personaje.Después detectamos qué desea.Y recién entonces dejamos que algo rompa esa rutina.

No hace falta apurarse. A veces una escena necesita respirar antes de explotar. Y, seamos sinceros, si conocemos bien al personaje, hasta verlo preparar un café puede tener más tensión que una persecución en helicóptero hecha sin saber quién persigue a quién.


🎭 Cómo Aplicarlo en la Impro

🔥 Construye la rutina-el mundo cotidiano: Pregunta ¿quién es eta persona? Necesitamos conocer a la persona para generar empatía. Y sobre todo su deseo.

🔥 Encuentra el Conflicto: Pregunta ¿qué está en juego en esta escena? Si la respuesta es “nada”, necesitas profundizar más. Un buen conflicto tiene una opción mala y la otra peor.

🔥 Crea Momentos de Cambio: No te quedes en la misma emoción o acción toda la escena. Atrévete a cambiar y a sorprender a tu compañero.

🔥 Dale un Cierre con Sentido: No huyas del final, busca una resolución que encaje con la historia. Puede ser feliz, trágico o abierto, pero debe sentirse como un desenlace lógico.

🔥 Menos Explicación, Más Acción: En vez de decir "Estoy muy enojado", muestra el enojo a través de acciones y decisiones.


🎯 Ejercicio para Improvisar con Estructura

🔹 "La Escena en Tres Actos": Juega una escena corta identificando:

1️⃣ Inicio: ¿Quiénes son los personajes y qué quieren?

2️⃣ Conflicto: ¿Qué se interpone en su camino?

3️⃣ Resolución: ¿Cómo termina la historia y qué han aprendido?

🔹 "El Giro Inesperado": A la mitad de la escena, introduce un cambio que lo transforme todo. (Ejemplo: Un detective investiga un caso… pero descubre que él mismo es el criminal).


📌 ¿Te animas a probar estos conceptos en tu próxima impro? ¡Cuéntame en los comentarios! 🎭🔥


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